Las nuevas formas de habitar

Las nuevas formas de habitar

Concentrándonos en el análisis del “habitante” estudiando de qué modo han variado en estos últimos años los modelos de familia y como han repercutido en el hábitat, tanto en urbanismo como en la esfera privada, dando como resultado “nuevas formas de habitar”.

El abandono de dogmas y la aceptación de un mundo en constante cambio suponen un terreno idóneo para el surgimiento de un consumo que manifiesta la identidad personal a través de los productos o, incluso más allá, mediante experiencias.

“El hiperconsumidor ya no está sólo deseoso de bienestar material: aparece como demandante exponencial de confort psíquico, de armonía interior y plenitud subjetiva… El materialismo de la primera sociedad de consumo ha pasado de moda: actualmente asistimos a la expansión del mercado del alma y su transformación, del equilibro y la autoestima.”

Giles Lipovetzsky

Nuestro objetivo como diseñadores de hogares debemos aportar valor añadido centrándonos en el consumidor, más aun en el habitante, nuestro objetivo debe ser conocerlo, para poder desarrollar el tipo de hogar que se adapta a sus deseos y necesidades a lo largo de su vida.

Debido a una serie de causas sociales, económicas y demográficas en su mayoría, la definición de familia ha cambiado. El modelo de familia nuclear se ha fragmentado y hoy en día se despliegan abanicos de posibilidades muy diversas en un entorno en el que conviven múltiples formas de concebir las unidades del hogar. Es preciso saber quiénes las forman, cómo son, cómo se comportan, cómo viven, qué necesitan.

Nuevas formas de habitar

Las nuevas formas de habitar se han sucedido de un modo muy veloz, de manera que no es sencillo asimilar y entender por parte de la arquitectura debemos realizar un esfuerzo extra para adaptar sus estructuras a estas situaciones. Debemos analizar a sus habitantes que constituyen en la actualidad el mosaico socioeconómico. Ya que creemos que mejorar nuestro entorno nos ayudará a mejor la relación entre todos aquellos que lo habitamos.

Los españoles, y la mayoría de la población mundial, consideran la familia como una de las cuestiones más importantes en su vida.  Este núcleo esencial nos mueve a luchar y trabajar no sólo por la supervivencia, sino por la mejora de su bienestar, queremos darle lo mejor a nuestra familia.

Lo que debemos destacar es que las familias no son solo aquellas que han creado los lazos de sangre, sino aquellas surgidas de muy distintos vínculos. Los movimientos demográficos, los avances tecnológicos, los diferentes estilos de vida, han propiciado un cambio en la composición de los hogares.

Teniendo en cuenta que las ciudades ocupan un 2% de la superficie terrestre y el 75% de los recursos. El papel que tendrán las ciudades en el futuro será decisivo, ya sean núcleos urbanos en forma de megaciudades o de ciudades medianas. Éstas habrán de proveer a sus habitantes de unas condiciones aceptables para que se desarrollen, hablamos de vivienda y servicios, pero también de trabajo y movilidad, socialización y ocio, así como mecanismos de participación urbana y medidas contra la exclusión social y a favor de la diversidad, pero a la vez deberán contribuir a la sostenibilidad del planeta, pues son estas concentraciones humanas las que más recursos consumen y más polución generan.

Accesibilidad a la vivienda y diversidad

La diversidad en las ciudades corresponde al nivel de variedad en cuanto a composición étnica, dispersión de edades y renta, niveles de educación o sectores de empleo. La capacidad de coexistencia de las ciudades facilitará la cohesión social y generará barrios mezclados donde se satisfagan necesidades culturales, sociales y económicas, lo que favorecerá la tolerancia.

El modelo de la lógica del crecimiento, que se sigue en las principales urbes y en los países de economías de mercado, implica la utilización continua y cada vez más intensa de recursos. Actualmente, las políticas relativas a la gestión sostenible de los recursos naturales se orientan a la mejora de los sistemas de producción, gestión y uso más eficaz de la energía, como la reducción del consumo, la introducción de energías renovables o el reciclaje, la recuperación de suelos contaminados y el aprovechamiento del ciclo del agua.

Los grandes cambios que se dieron en la edificación y que supusieron la transformación hacia la vivienda actual se dieron a principios del siglo xx, en lo que constituyó el Movimiento ModernoÉste inicia uno de los cambios más importantes hacia una vivienda funcional, que facilita la estandarización, la prefabricación y la economía, dando como resultado espacios sencillos, luminosos y ordenados, orientados a proporcionar una vida confortable.

Todos los factores que hemos introducido anteriormente ponen en evidencia cómo está variando la relación del habitante con la casa y en qué medida se dispone de las suficientes herramientas para que el hogar evolucione. Desde los años 70, la arquitectura más experimental se centró en los edificios institucionales o públicos. Sin embargo, la coyuntura actual del sector de la construcción ha variado drásticamente. Un nivel mayor de oferta, sumado a una demanda cada vez menor, fomentará que la nueva construcción ofrezca cada vez mayor valor añadido, con lo cual es de prever que se innove mucho más. Este probable y necesario interés por la actualización y la innovación en cuanto al hogar, va más allá de un plano estético o de acabados. Así, las nuevas viviendas se aproximarán a la diversidad de formas de vivir mediante la flexibilidad y deberán hacer un esfuerzo por conseguir la sostenibilidad, demandada por los usuarios y a la vez requerida por las administraciones.

Flexibilidad

Ampliamente entendida, para adaptarse a los cambios de las unidades del hogar, de la mentalidad de sus miembros y para afrontar los cambios en las situaciones económicas o el aprovechamiento de la superficie de la vivienda.

La personalización de las viviendas a través de la flexibilidad inicial, en la que el usuario puede definir las características de la vivienda antes de que finalice la obra. Si bien hasta ahora los promotores ofrecían una ilusión de personalización a través de la elección entre dos o tres acabados, a lo sumo, es nuestra obligación el personalizar mucho más, hablamos de la casa catálogo y la casa de los sueños. 

La adaptación continua a las situaciones cada vez más cambiantes y menos estáticas del hogar se realiza a través de flexibilidad permanente a lo largo de toda la vida de la casa. Son estrategias que permiten evolucionar al hogar junto con sus integrantes como la casa perfectible la casa desjerarquizada o aquellas que lo dotan de elasticidad, la casa se amplía o reduce según las necesidades, estaríamos hablando de la casa plug-in o la casa dispersa.

La creación de espacios flexibles para albergar diversas funciones refleja los cambios en los valores y actitudes de la sociedad, nuevas formas de comunicarse, convivir, de ocio, además de hacerse cargo de situaciones económicas desfavorables hacia la vivienda. Las estrategias en este sentido son la casa 3D, la casa núcleo y los bloques colectivos, que, además de suponer un aprovechamiento del espacio y una mayor cantidad de usos para el espacio habitable, fomentan la socialización. La estrategia de la casa móvil está muy vinculada al carácter nómada de la nueva sociedad.

Sostenibilidad

La búsqueda de sostenibilidad se realiza de una forma global, no sólo hablamos de la eficiencia energética de los edificios, sino de lo que se denomina el ciclo cerrado (las 3 R reducir, reutilizar y reciclar) e incluso de la mejora del medio ambiente por parte de los edificios, como la purificación del aire a través de fachadas verdes o por la integración de elementos naturales estructurales.

Más allá de esto, las casas deberían asumir y promover acciones cotidianas más sostenibles, como el ahorro energético o la separación de residuos para el reciclaje.

En cuanto a los edificios, existen dos tipos de actuaciones en pro de la sostenibilidad.

Sostenibilidad pasiva. Consiste en una serie de acciones de carácter constructivo que están orientadas a disminuir el consumo energético del edificio durante su uso. En este sentido hablamos de:

Aislamiento térmico.

Orientación: aprovechamiento de la energía solar / inclinación solar a lo largo del año / inercia térmica de los materiales / transformación de la energía lumínica en energía calorífica / doble piel / muros sombra / etc.

Ventilación cruzada.

Sostenibilidad activa. Se refiere a la producción de energía solar o eólica por parte de los propios edificios, la limpieza del aire a través de mantos verdes en cubiertas o fachadas o el aprovechamiento del agua de lluvia, así como la reutilización de aguas grises o de lluvia.

Otras direcciones de cambio

Junto a la sostenibilidad y la flexibilidad, que mejoran el bienestar y confort de los habitantes, existen otros ejes sobre los que se sustenta la innovación de las casas. Entre estos aspectos

adicionales, destacan la creciente importancia por la protección de los habitantes (desarrollo de un hogar saludable que no sólo protege sino que aporta beneficios físicos y psíquicos a la persona), las posibilidades de experimentación (entendiendo la casa como un lugar para la creatividad cotidiana, hecho especialmente importante a partir del desarrollo del hogar digital) y la autorrealización en el hogar (donde la casa se convierte en una expresión del individuo y de sus logros en la vida).

La casa catálogo: es una casa que ofrece un alto grado de personalización inicial, ya sea desde los materiales y acabados hasta la disposición de tabiquería o elementos funcionales e incluso la fachada exterior de la vivienda. Este aumento de la posibilidad de elección ha sido propiciado por los avances en la construcción, que permiten, por ejemplo, la creación de espacios más abiertos en el interior de los edificios o la variación de elementos en las fachadas gracias a sistemas mecánicos de fachada. Ha sido imprescindible para esta personalización el desarrollo de elementos de construcción prefabricados o modulares, sistemas seriados industrializados que permiten la personalización y la adaptación de cada vez más elementos de la vivienda a diferentes agrupaciones o familias.

La casa ideal: existe toda una serie de propuestas que se acercan a las necesidades del individuo desde el punto de vista emocional, así, se encargan de hacer realidad diferentes sueños e ideales de casa. Si bien no es un campo de actuación nuevo, pues lleva acompañando a la arquitectura desde sus inicios, sobre todo en lo que respecta a las viviendas unifamiliares, sí que resulta más experimental el trabajo que se está desarrollando en cuanto a edificios de viviendas. Llevábamos mucho tiempo instalados en el sueño americano de la casa unifamiliar con jardín y piscina, a ser posible. Actualmente, se están tratando de abrir nuevas utopías de vivienda, en cierto modo más factibles (en cuanto a precio) y más sostenibles (en cuanto a recursos como utilización del suelo o modelos de ciudad dispersa).

La casa dispersanace de la propia evolución de nuestra forma de vida, la cual no desarrollamos únicamente en un solo espacio, sino que ciertas actividades anteriormente domésticas las realizamos en otros lugares que no son nuestro hogar propiamente dicho, como el lugar del trabajo, el gimnasio, el coche, una segunda residencia, e incluso lugares de ocio.

Se trataría, entonces, de la suma de un núcleo estable que cumpliera ciertas funciones mínimas más los diversos satélites dispersos por toda la ciudad en los que se realizarían otras acciones cotidianas.

La casa plug in: es un concepto similar al de la casa dispersa, la casa no se ve como una unidad continua en el espacio, pero esta vez sí que se distribuye dentro de un mismo edificio. De este modo, la casa partiría como un espacio común, acorde con unas necesidades iniciales, y a medida que éstas fueran ampliándose se ocuparía otra zona disponible dentro del mismo edificio. Del mismo modo, si se necesitara menos espacio, este se podría ceder a otros vecinos o ponerlo en alquiler. La casa ‘plug-in’ permite obtener, por una parte, una mejor adecuación del espacio a las necesidades y, por otra, una mayor independencia de los miembros que forman el hogar. Son edificios proyectados con un alto grado de flexibilidad, concebidos para que las viviendas puedan ser ampliadas o divididas con lo que se generan módulos polivalentes que pueden ser empleados de maneras diversas. Estos módulos suelen contar con varios accesos par facilitar la partición de los mismos.

Bloques colectivos: hasta ahora, apenas se han explorado las zonas comunes o colectivas de los bloques de viviendas, no obstante, sí que se realizaron proyectos sumamente interesantes a mediados del siglo pasado a causa del interés que este tipo de viviendas suscitaba en arquitectos. En la actualidad, vuelve a plantearse el aprovechamiento de zonas comunes de una forma funcional (sostenibilidad: recursos, reciclaje… o ampliación de la vivienda: garaje, trastero…) o con fines sociales (zonas de reunión, de ocio, gimnasios, bibliotecas…). Si bien el primer caso puede resultar más generalizado, el segundo se trata de edificios proyectados de forma más experimental y, generalmente, dirigidos a un determinado tipo de colectivos. Se da una hibridación de las estancias y funciones del hogar donde la “estructuración del propio espacio residencial” provoca una “mezcla entre lo privado y lo colectivo” (Wenceslao Rambla, experto en estética).

Los espacios intermedios son pasarelas, galerías, pórticos, soportales o azoteas accesibles que favorecen una buena relación entre la residencia y la ciudad cuyo uso se va configurando cada día en función de las actividades, el clima y la luz natural. Son lugares de relación, extensión entre lo privado y lo público que potencian la socialización.

Bloques de viviendas asistidas para ancianos: se basan en aportar unas buenas condiciones de adaptabilidad física al espacio y en proporcionar células de vivienda con un altísimo nivel de servicios telemáticos, sanitarios y colectivos. Estos edificios plantean independencia en la vivienda propia, que forma a la vez parte de una comunidad en la que se elige participar.De este modo, existe una gradación de lo particular a lo colectivo. Los equipamientos de estos edificios varían desde servicios de lavandería, salas comunes y servicios de asistencia permanente, bibliotecas, comedores, salas de atención médica, lugares de culto y espacios de actividad física.

La casa núcleo: dos son los factores que influyen en la creación de este tipo de casas. Por una parte, la reducción cada vez mayor del espacio de las viviendas y, por otra, la flexibilidad que ofrece este espacio. Agrupando las zonas funcionales de la casa (cocina, baño o zonas de almacenamiento) se consigue facilitar y abaratar la construcción de los edificios a la vez que liberar el resto de la vivienda, la cual puede ser diáfana o segmentada. En todo caso, se consigue un espacio flexible que se adapta al usuario, quien es capaz de organizar y variar su distribución según sus necesidades. La casa núcleo tiene centralizadas y fijas la mayor parte  de funciones de la casa, aunque este núcleo no tiene por qué situarse en el centro de la vivienda. De hecho, puede asumir funciones de separación entre dos viviendas para aprovechar las canalizaciones y contribuir al aislamiento acústico, o bien puede incluso llegar a ser el centro social del hogar. Mientras, el espacio no funcional restante puede ser diáfano porque no necesita las instalaciones complejas o puede contar con sistemas de tabiques flexibles que facilitarán que se realicen diversas funciones a demanda a lo largo del día.

La casa 3d: gracias a los avances tecnológicos e informáticos, los profesionales de la arquitectura tenemos la posibilidad de proyectar edificios complejos compuestos por unidades de viviendas en tres dimensiones. La finalidad de estos módulos habitables es el aprovechamiento del espacio de la vivienda, ya que pasa de un plano bidimensional a un espacio tridimensional. Permiten encontrar soluciones a la carestía de espacio. De esta forma, se proyectan viviendas tridimensionales que cuadran perfectamente en un intrincado interior. La diversidad de los módulos resultantes contribuye a una mayor adecuación a las diferentes necesidades de los usuarios.

La casa móvil: el resurgimiento de la casa móvil, esto es, transportable, viene dado por el aumento del carácter temporal y provisional de la vivienda y por el bajo precio que tiene con respecto a la vivienda fija. Son soluciones que se adaptan a modos más creativos y flexibles de vida. De momento, son actuaciones de carácter más bien experimental que pueden dar respuesta, sobre todo, a una segunda vivienda. La casa móvil se plantea como un sistema prefabricado, en su mayoría, centrado en un montaje y desmontaje sencillos, así como en la facilidad de su transporte. La tipología de casa móvil puede ir desde lo más convencional, como son las estructuras similares a una casa unifamiliar o apartamento que se pueden transportar por un coste mínimo, las diferentes propuestas entorno a la casa-vehículo, hasta lo más inaudito como trajes-casa.

 

Fuente: Cosasdearquitectos

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