Diferencias entre sílice y amianto

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Diferencias entre sílice y amianto

Como empresa de promociones de obra nueva en Jaén queremos ver en este post las diferencias entre sílice y amianto y su relación con las enfermedades laborales.

El hecho de no haber adoptado medidas de protección durante décadas está haciendo que afloren patologías asociadas a determinados productos que se han venido utilizado de forma masiva. 

Las consecuencias negativas del amianto sobre la salud fueron de las primeras en descubrirse. Después saltó la alarma acerca del polvo de silicio, que trajo afecciones graves e incluso muertes ocasionales en varias marmolerías del País Vasco y el resto de España. 

En 2019 la UE reconocía el polvo de sílice como nueva sustancia cancerígena con el consiguiente cambio legislativo. El 17 de enero de este 2020 finalizaba el plazo establecido por la Directiva (UE) 2017/2398 para que los estados miembros pusieran en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas correspondientes para poner el foco sobre los trabajos que supusieran una exposición al polvo respirable de sílice cristalina. 

¿Qué es el silicio?

Es uno de los elementos químicos más comunes que encontramos en la corteza terrestre. Es de hecho el segundo en cuanto a abundancia, solo por detrás del oxígeno. Al combinarse con este, forma un compuesto mineral denominado sílice o dióxido de silicio (SiO2). En su estado natural la sílice puede aparecer de diversas formas: cristalina, microcristalina o criptocristalina y amorfa.

El sílice posee grandes propiedades fisicoquímicas (alto punto de fusión, resistencia química y dureza) y por lo tanto tiene muchas aplicaciones industriales. Lo vemos en un amplio abanico de sectores de actividad (vidrio, cerámica, áridos, piedra natural… ). Lógicamente el que nos interesa en Grupo Torres Ocaña es el de la construcción. En este campo, se usa en materiales como el hormigón, el ladrillo o el mortero. 

Un peligro para la salud

El polvo de sílice cristalina es un agente químico peligroso. Sus partículas en el ambiente pueden entrañar un serio riesgo para la salud derivando en silicosis o EPOC. Las medidas preventivas son: 

  • No trabajar alrededor del polvo. 
  • Usar pulverizadores de agua y proveer de la ventilación adecuada en lugares confinados o pequeños.
  • No comer, beber o fumar en lugares polvorientos.
  • Lavarse bien las manos antes de comer. 
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