¿Cómo se tratan los residuos de amianto?

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¿Cómo se tratan los residuos de amianto?

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¿Te has topado alguna vez con residuos de amianto? En nuestra empresa de retirada de amianto sabemos que es muy común encontrarlos en edificios o incluso esparcido en el campo debido a vertidos ilegales. En estos casos, es fundamental contactar con una empresa autorizada para la retirada de amianto, pero… ¿Qué se hace con estos residuos de amianto? En este artículo compartimos cómo se gestionan los residuos de amianto  y como se destruyen en un vertedero autorizado.

Cómo gestionar los residuos de amianto

La tarea de gestionar los residuos de amianto debe ser llevada a cabo por una empresa autorizada como Grupo Torres Ocaña, con experiencia, y con un equipo de profesionales especializados en ello. Pero ¿qué pasos son importantes para tratar la uralita?

  • Lo primero, es tener una autorización oficial para realizar el tratamiento adecuado de los elementos constructivos con amianto y su transporte.
  • Además, hay que saber de qué tipo de amianto se trata, puesto que puede tener un código u otro dependiendo de su tipología y origen. Para ello, es necesario realizar una verificación previa.
  • También es importante acudir a una empresa autorizada en la retirada de amianto. Y es que solo los especialistas empleamos todas las medidas de seguridad pertinentes y equipación adecuada. En este punto, recordamos que las compañías no inscritas en la RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto) no puede retirar el residuo, pero tampoco sustituirlo, transportarlo o destruirlo.
  • Después, esos residuos de amianto deben etiquetarse y almacenarse correctamente. ¿Qué significa esto? Que deben ser guardados en depósitos estancos que de ningún modo comporten riesgos de pérdidas o fugas.
  • Para guardar los elementos con amianto en el depósito, hay que proceder a embalar de tal manera que sea imposible que se rompa, puesto que sus fibras tóxicas podrían desprenderse, y es ahí cuando implica un riesgo para la salud. Este almacenaje es temporal (aproximadamente de 6 meses, cuyo plazo es ampliable previa autorización de l órgano competente de la Comunidad Autónoma respectiva) y finaliza con la recogida del residuo tóxico por un gestor autorizado.
  • Por otro lado, no podemos olvidarnos de que hay que desechar los EPIS o equipos de protección individual una vez finalizado el trabajo, puesto que han estado expuesto a la contaminación del amianto, y estos se tratan de la misma manera que los demás residuos.
  • Finalmente, los residuos con amianto se trasladan a un vertedero especial, conforme al Acuerdo Europeo sobre transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera (ADR). Durante esta última fase del proceso, está todo controlado para que el amianto no suponga ningún tipo de riesgo. Por ejemplo, la zona del depósito se cubre diariamente con material que no contenga elementos punzantes o que puedan provocar daños en el embalaje. Además, la zona del vertedero debe cerrarse con condiciones de instalación muy reguladas.

Proceso de destrucción del amianto en un vertedero: claves para un manejo seguro   

Llegamos a la etapa final del proceso: la eliminación del amianto en un vertedero especializado. Pero hacerlo con garantías exige la implementación de medidas de máxima seguridad en el manejo de este material tan peligroso.

Por ejemplo, en la fase de retirada, se recomienda el método de extracción controlada en húmedo. Esta técnica implica el uso de un líquido encapsulante especializado que se aplica sobre el amianto para evitar la liberación de fibras peligrosas al ambiente. Al mantener el material húmedo, disminuye significativamente el riesgo de dispersión e inhalación de fibras.

Una vez retirado, el amianto se coloca en sacas de doble forro homologadas para residuos con amianto y se precinta de manera segura para su transporte al vertedero especializado. Es fundamental en este punto asegurar que el material esté debidamente protegido durante el traslado para evitar cualquier fuga de fibras en el camino.

Métodos de destrucción

Cuando el material llega al vertedero, lo común es el almacenaje en sacas especiales. Estas se cubren bajo tierra con hormigón, lo que supone un similar al tratamiento de los residuos nucleares, y en zonas previamente designadas en la instalación. No obstante, también se llevan a cabo tareas de destrucción. Destacamos las siguientes:

  • Vitrificación: En este proceso, el amianto se incinera a temperaturas extremadamente altas (superiores a los 1400 grados Celsius). Esta alta temperatura provoca una reacción química que convierte el amianto en un material inerte y seguro para su disposición final. Y aunque se trata de un método efectivo, consume grandes cantidades de energía y recursos, lo que lo hace menos sostenible en términos ecológicos.
  • Transformación: metodologías como las impulsadas por el Proyecto ABCOV incorporan procesos químicos especializados para convertir el amianto en materiales inertes como arena. Estas innovaciones minimizan el impacto ambiental y garantizar la seguridad en el manejo del amianto.
  • Reciclaje: A partir de otros proyectos como INERTAM, impulsado hace más de 30 años en Francia, se puede convertir el amianto en un mineral llamado “Cofalit” mediante un proceso de vitrificación especial. El material resultante, que ya ha sido patentado, no posee propiedades cancerígenas y puede reutilizarse en la construcción. 
1 Comentario
  • Cómo puedes retirar un techo de uralita – Grupo Torres & Ocaña
    Publicado en 16:35h, 06 febrero Responder

    […] Para poder transportar el material, será necesario usar vehículos habilitados para la tarea que debemos señalizar y habilitar correctamente para garantizar al seguridad del transporte. Por último, llevaremos la uralita con amianto a un vertedero autorizado que disponga de las instalaciones para la eliminación de este tipo de residuos. […]

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